Puede que dos películas el mismo día sea demasiado, pero no creo que haya sido exclusivamente por eso que Entre ses mains no me haya gustado. Era como las pelis de miedo, que la chica siempre es tan tonta tan tonta que no se entera de nada y se pone en peligro mortal constantemente sin siquiera darse cuenta, pero peor, porque la chica sí que se daba cuenta. Así que diría que la protagonista es todavía más tonta que la típica chica tonta de las pelis de miedo. Y, como dice el título, totalmente en manos del veterinario-malo-asesino-en-serie, sin ninguna personalidad.

Vamos, que no he sido capaz de sacarle nada positivo (hay quien algo, aunque sea poco, sí le ha visto), excepto que no me he muerto del aburrimiento. Y sigo sin acostumbrarme a lo de ver cine sin palomitas, y a las butacas del Kursaal.

Emakumeak aseguru-etxe batean lan egiten du, ezkonduta dago eta alaba txikia du. Gizona berriz, amarekin bizi den albaitaria, aspertuta dago bakardadean bizi duen ohikeriarekin. Albaitariaren kontsultan gertatutako ezbehar baten ondorioz, elkar ezagutuko dute eta harreman misteriotsua sortuko da bien artean.

Ella es empleada en una compañía de seguros, casada y madre de una niña pequeña. Él es veterinario, vive con su madre y soporta mal una rutina solitaria. Un siniestro en la consulta del veterinario pone en contacto a estos dos personajes entre los que surge una relación ambigua y misteriosa.

She works for an insurance company, is married and is the mother of a little girl. He’s a vet; he lives with his mother and can’t stand a solitary routine. An accident at the vet’s surgery brings these two characters together and an ambiguous mysterious relationship develops between them.

Ann Fontaine, Francia-Béligca 2005. 90′.

Otras entradas relacionadas
Harrison, Zinemaldia, El, Películas, Películas, Premios, Tideland, Odgrobadogroba, Thelma, Entradas agotadas, Zinemaldia